Nuestra Historia

El hotel fue construido y es administrado por nuestra familia desde 1929. Hoy somos la cuarta generación de la familia Vereertbrugghen y damos la bienvenida a todos los que quieran descubrir y disfrutar de este paraíso en el que vivimos.

1913

Nuestro abuelo, Benito Vereertbrugghen (Don Ben) explora el valle y se instala junto al río Casalata en la orilla noroeste del lago, construyendo una casa de lata rústica. Planea iniciar un negocio ganadero, introduciendo las primeras vacas en la zona y construye un primer rancho en la zona de Pampa Linda en 1917. 

1928-1929

En 1928 Ben se casa con Clara Emma Runge y viven en una casa en la orilla sur del Lago Mascardi. El Hotel Tronador se funda cuando Don Ben decide ampliar la casa en 1929 para albergar a los primeros turistas que llegaban a la zona navegando por el lago en una moderna lancha a motor que fue llevada con bueyes desde Bariloche al Lago Gutierrez y luego al Lago Mascardi.

La capacidad del pequeño hotel era de 10 personas, atendido por la hermana de Clara, Hilde y su hermano Luis. 

1933

En marzo, la casa se quemó accidentalmente. En tiempo récord de 10 meses la familia construye un nuevo hotel en la ubicación actual con capacidad para 35 personas. 

El segundo hotel lo hicieron según el plano que traía una revista americana, Saturday Evening Post, la revista más Antigua de los Estados Unidos. El plano era muy preciso. Las tables se prepararon en un aserradero cercano al Lago Gutierrez, se numeraron y se mandaron por lago hasta el lugar de la construcción. Calzaron a la perfección. 

1934

Se crea el Parque Nacional Nahuel Huapi y el hotel se incluye en el área protegida. Los visitantes regresaban todos los años atraídos por el servicio hogareño al asombroso paisaje y la abundante pesca de truchas, que fueron introducidas en el lago algunos años antes.

1935 

Don Benito ordena la construcción de una nueva lancha para transportar a los clientes al hotel en un astillero de Bariloche. Para hacerla llegar al Lago Mascardi se la transportó con bueyes hasta el lago Gutiérrez que atravesó navegándolo, y luego nuevamente con bueyes hasta el Lago Mascardi.

1938

Primero se construyó el camino desde el Hotel hasta ventisqueros negros. Se hizo con picos y palas con cuadrillas que avanzaban a pie y con el único soporte de bueyes. Los pasajeros seguían entrando por lago hasta la punta del Mascardi, ya que para todo el otro tramo no había camino. El Arq. Bustillo conoció los ventisqueros y regresó maravillado. De inmediato, gestionó la apertura del camino de automóviles a Tronador desde la RN 40, que se habilitó en 1940. 

1940 

El turismo en la zona aumenta como consecuencia de la guerra. El hotel se amplió con la incorporación de otro edificio, más cómodo, construido con piedra y madera.

1959

La segunda generación, Benito José (Pepe) y Beatriz se hacen cargo de la administración del hotel. Pepe se encargaba de excursiones de pesca, compras, y los traslados de los pasajeros y Beatriz se ocupa, y aún lo hace, de la atención al huesped y que no se escape ningun detalle del servicio hotelero.
Las cabalgatas se hacían más esporádicamente, a pedido, y las hacían los baqueanos.

1965

En el 1964 decidieron desarmar el hotel de madera y hacer un edificio más sólido. Tardo unos 10 años en construirse y habilitarse. Durante ese tiempo el edificio anexo fue donde se hizo toda la atención de los huéspedes y se dejó de atender el restaurante. El edificio nuevo se habilitó por partes, primero la planta baja (comedores y restaurante) y luego el primer piso (8 habitaciones, una sala de juegos y el living).

1986

El hotel comienza otra etapa de su historia. Benito y Alejandro, dos de los hijos de Beatriz y Pepe, incorporaron más actividades, para público más activo y aventurero. Se abrieron nuevas sendas y se incorporaron los raftings. Comenzaron a hacer bajadas por el Manso Superior, y fueron pioneros en realizar bajadas en balsa inflable por el Manso Inferior.

1989

El Hotel comienza a recibir visitantes para almorzar de de la excursión "Tronador por lago", operada por Oscar, el hermano mayor de la familia. Salía de Bariloche en buses, hasta el brazo Catedral del Lago Mascardi, donde embarcaban en la "Victoria II" una lancha clásica con casco de madera con capacidad hasta 150 pasajeros, que navegaba hasta el muelle del Hotel. Allí los excursionistas almorzaban y luego seguían por tierra a Ventisqueros Negros y Pampa Linda. Esta excursión operó por 20 años siendo una de las más icónicas de la oferta en Bariloche. 

Hoy

Hoy en Hotel Tronador trabaja una parte de la cuarta y quinta generación de la familia Vereertbrugghen. ¡Les damos la bienvenida a todos los que quieran descubrir y disfrutar de este hermoso paraíso!